viernes, 13 de junio de 2014

Los huertos sociales de Granja Julia

Un grupo de jóvenes crea la marca «Terra i Canya» para vender los productos ecológicos que cultivan en las tierras

Centro de Educación Medioambiental de Paterna. También conocido como Granja Julia, desarrolla desde hace años un proyecto de huertos sociales en unos terrenos que compró para emprender un proyecto de agricultura ecológica e impulsar la recuperación de una huerta degradada, que piensan que hay que revitalizar

Los responsables de este centro experimental compraron hace 15 años dos hanegadas de campos cerca del CEM con «una visión de futuro» para impulsar la recuperación de una huerta degrada, según explica Fernando Gómez, miembro de la granja y portavoz de la Plataforma de Parados, algunos de cuyos miembros cultivan otras parcelas cedidas al comenzar, en 2009, un proyecto de autoempleo en agricultura ecológica y bioconstrucción bajo el nombre de EcoTúria.

Los huertos sociales de la Granja Julia están divididos hasta en 14 parcelas, que el colectivo arrienda a vecinos y vecinas interesados en la agricultura ecológica y en el autoconsumo de hortalizas de temporada: tomates, pimientos, berenjenas, calabacines. Es lo que hace María José, que acude a su huerto por el que paga 20 euros mensuales tres o cuatro veces por semana, a regar, recolectar y cavar.

«Aquí hacemos de todo, las semillas, el compost, y cada mes y medio nos reunimos para poner en común los problemas que tenemos en la agricultura, como pueden ser las plagas, para saber cómo actuar. Aquí funcionamos con la autogestión», explicó esta usuaria de los huertos, que comenzó la actividad con un curso de aprendizaje, porque «estoy con la gente de la granja desde hace mucho tiempo y me parecía que era algo que podía funcionar muy bien».

«Nuestra idea es recuperar estos espacios abiertos donde los vecinos se sienten bien, cultivar un producto sano y hacer un favor a la tierra que durante muchos años ha estado castigada por los pesticidas y productos químicos», añade Fernando, mientras Alfredo Valdivieso, otro de los usuarios, tercia en la conversación para destacar, en su «modesta» opinión, que la «agricultura del día de mañana debe ser ecológica porque la contaminación del subsuelo se tiene que acabar».

Estos jóvenes han impulsado ahora un plan de autoempleo, bajo el nombre de Terra i Canya, para comercializar las verduras ecológicas que producen, con pedidos personalizados y venta de cestas de temporada. Su futuro pasa por crear una cooperativa. De momento acuden cada viernes a la cooperativa de Paterna, pero aún no tienen rentabilidad, aunque esperan lograrla acudiendo también a mercadillos, creando grupos de consumo o diversificando la actividad con cursos de formación
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